INMIGRACION
El líder de EU visitó a un grupo de inmigrantes indocumentados en huelga de hambre que buscan la discusión de la reforma inmigratoria
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, visitó este viernes 29 de noviembre a un grupo de activistas que han estado por semanas en huelga de hambre. Los huelguistas esperan que con la medida el Congreso apruebe la reforma inmigratoria.
El presidente y su esposa, la primera dama Michelle Obama, visitaron al grupo en el National Mall –un área al aire libre que se extiende desde el Monumento a Washington hasta el Capitolio– con el fin de ofrecer su apoyo a la causa.
La iniciativa Fast for Families (Ayunar para las Familias) está fundamentada en que los manifestantes no ingieran nada salvo agua durante lo que dure la protesta y esperan que la medida obligue a los legisladores a aprobar los puntos pendientes de la reforma inmigratoria.
Obama dijo durante su visita que apreciaba la atención que los huelguistas estaban atrayendo para la discusión de la reforma y se mostró optimista de que el proyecto pueda ser aprobado.
El presidente estadounidense ha presionado por un cambio drástico del sistema de inmigración del país, su último pronunciamiento lo hizo el lunes en San Francisco. Durante el evento el mandatario hizo mención a los integrantes de Fast for Families y dijo que el grupo se estaba “sacrificando a sí mismos para presionar al Congreso”.
“Quiero que sepan que los escuchamos. Que estamos con ustedes. Todo el país los escucha”, dijo Obama durante su discurso en California.
Otros miembros de su administración, incluyendo al vicepresidente Joe Biden, el jefe de gabinete, Denis McDonough y la consultora senior Valerie Jarret, visitaron y charlaron con los huelguistas.
Llamado para ayunar del 1 al 3 de diciembre
Los organizadores pretenden que más ciudadanos se involucren en todo Estados Unidos y se unan a su ayuno entre el 1 y 3 de diciembre para pedir al presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, que dé marcha atrás y desbloquee el camino hacia una reforma migratoria que regularice a 11 millones de personas.
La huelga de hambre frente al Capitolio comenzó justo un día antes de que Boehner asegurara que los republicanos de la Cámara de Representantes no iban a debatir en lo que queda de año la reforma migratoria, lo que retrasa aún más un proyecto de ley que ya tenía el visto bueno del Senado.
El pequeño grupo de huelguistas de hambre, entre los que se encuentran religiosos, inmigrantes indocumentados o activistas de minorías como la asiática, ha recibido el apoyo de centenares de personas que se han unido por períodos cortos de tiempo al ayuno en la explanada del National Mall.
En las tiendas han acumulado mensajes de apoyo, imágenes de Gandhi o César Chávez (líder campesino estadounidense) y han levantado un pequeño altar a la Virgen de Guadalupe para rezar y pedir que los políticos que trabajan a pocos metros de la acampada entiendan la importancia de regularizar la situación de familias separadas o personas que trabajan y son tratadas como ciudadanos de segunda clase. (Con datos de La Opinión)