El ministro de Trabajo, Rolando Castro, recalcó que los sindicatos no son “para ver al empleador como enemigo o adversario político, no es para cerrar empresas. Es para trabajar de la mano con el empresario, sin renunciar a los derechos elementales de la clase trabajadora”.
El comentario del funcionario fue en el marco de celebrar el 31 de octubre como Día del Sindicalista Salvadoreño, como también, en conmemorar el asesinato de al menos nueve sindicalistas de la Federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños (FENASTRAS), y entre ellos, Febe Elizabeth Velásquez. Todos murieron por un atentado dinamitero el 31 de octubre de 1989 durante el gobierno de Alfredo Cristiani.
Las otras víctimas a recordar son: Ricardo Humberto Cestoni, secretario de actas del Sindicato de Empresa de Trabajadores de ANDA (SETA); Rosa Hilda Saravia de Elías, del Sindicato de Trabajadores de la Industria Textil de Algodón, Sintéticos, Acabados Textiles Similares y Conexos (STITAS); Julia Tatiana Mendoza Aguirre, del Sindicato Gastronómico (STITGASC); Vicente Melgar, Secretario de Asistencia Social del SETA; José Daniel López Meléndez, del Sindicato de Empresa de Trabajadores de ANDA (SETA) y secretario de conflictos de la Federación; Luis Gerardo Vásquez, del Sindicato General de Empleados Bancarios (SIGEBAN); María Magdalena Sánchez y Carmen Hernández.
Rolando Castro pide que esos crímenes no queden en la impunidad y que se debe de llevar ante la justicia a los responsables. “Es una necesidad histórica conocer la verdad de los responsables materiales e intelectuales, del hecho sucedido en FENASTRAS”, dijo y agregó, que el movimiento sindical del pasado y presenta no ha sido consecuente en exigir que se investigue ese hecho.
“Ahora estamos en una nueva etapa de llevar a nuestras empresas a que sean productivas, que sean grandes y que nuestros empleadores salgan adelante. En ese sentido tenemos que garantizar que nuestras empresas sean prósperas y tenemos que trabajar como corresponde, sin renunciar y negociar a los derechos elementales de la clase trabajadora”, manifestó el titular del Ministerio de Trabajo.
“El movimiento sindical no es para cerrar empresas, no es para ver al empresario como enemigo. El movimiento sindical es para elevar los estándares en materia de derechos laborales de cada uno de los trabajadores “, indicó.
En esa misma línea dijo que se había refirió al sector privado, pero que también, en el sector público el movimiento sindical debe de orientar el principio de defender la estabilidad laboral, pero que los empleados deben ser buenos trabadores.
