Costa Rica ha inaugurado una nueva prisión de máxima seguridad diseñada para albergar a más de 5.000 reclusos. Dicha prisión está inspirada en la tristemente célebre megacárcel de El Salvador, conocida como Centro de Confinamiento del Terrorismo, o CECOT, donde los reclusos, a quienes se les niega el debido proceso, enfrentan torturas, actos de violencia y falta de atención médica adecuada, así como otras graves violaciones contra los derechos humanos.

El miércoles, la presidenta de Costa Rica, la populista de derecha Laura Fernández, inauguró el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado, o CACCO, cerca de la capital del país, San José.
Presidenta Laura Fernández: “Una inversión de más de 16.774 millones de colones, precisamente para contener a los condenados de mayor peligrosidad y cortar de una vez por todas el poder que por décadas tuvieron dentro de las cárceles. […] Vamos a ejercer mano dura. Sí, porque el que la hace, la tiene que pagar”.

Durante su campaña electoral, la presidenta Fernández aseguró ser partidaria de la política de línea dura contra el crimen, además de posicionarse a favor de que se emitan sentencias penales más severas y de que los convictos sean obligados a trabajar en las prisiones.
Fernández es una aliada cercana del presidente de extrema derecha de El Salvador, Nayib Bukele, y del presidente estadounidense, Donald Trump. (Fuente: Democracy Now)
