La inflación en Estados Unidos creció al 3,7% en septiembre, por encima del 3,4% registrado en agosto.

Los precios aumentaron a un ritmo superior al de los salarios, que subieron un 3% con respecto al año anterior. Los economistas atribuyen el repunte de la inflación al encarecimiento de la energía al tiempo que algunos críticos sostienen que la guerra de Estados Unidos contra Irán y los aranceles impuestos por el presidente Trump están contribuyendo al aumento de los precios. (Fuente: Democracy Now)
