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Cuando alguien te diga que no puedes hacer algo o que no tienes madera para conseguir un puesto, busca e investiga sobre el costarricense Keylor Navas. El guardameta titular del Real Madrid ha conseguido en la fecha de Champions League, algo que pocos imaginaban y que sobre todo él sabía que podría conseguir.
La historia de Keylor es rica en retos y contratiempos. Empezó a hacerse de un puesto en los titulares con el Levante de la Liga de España. En ese club fue cuando los lentes empezaron a notarle con cierta diferencia al resto de su equipo.
Fue un camino duro, donde igual disfruto de las derrotas, como de las victorias. Y decimos que disfrutó porque después de verte caído, es lindo pararse y destacar de nuevo.
En varias oportunidades enfrentó a su actual club, el Real Madrid, como también lo hizo con el otro gigante de la Liga, el Barcelona. Contra ambos clubes falló y contra ambos clubes destacó. El tiempo diría que los merengues se fijarían en él para su plantel. Sin embargo, mientras algunos se impacientaban con verle bajo los tres palos, el tico aguantó y con paciencia esperó oportunidades.
A la sombra de Iker Casillas muchos le aconsejaron a que se buscara otro destino, donde pudiera figurar. Keylor no quería dejar la oportunidad que tenía, aunque fuese de ser suplente.
Aún al inicio de esta temporada, el mismo club no confiaba en el costarricense. Seguían buscando un arquero de estirpe para su portería, sin realmente darle valor a un arquero de calidad mundialista como Navas.
Este noviembre inicia con la noticia que ha conseguido romper un récord, no del club, DE EUROPA, al ser el guardameta debutante con un club que más minutos acumula sin recibir anotaciones. Cualquiera puede argumentar que no ha tenido enfrente a rivales complicados o que tiene una línea defensiva privilegiada que lo ayuda a mantener esa racha. Pero el tico incluso tiene a los postes como sus grandes aliados, pese a tener cada uno de los centímetros de su perímetro bien cubiertos.
Hay un dicho que dice que “portero sin suerte, no es portero” y tal parece que Keylor nació con la estrella de la conservería plasmada sobre su cabeza. La historia ya está escrita en letras enormes para este centroamericano, que nos recuerda que no hay que renunciar al sueño, hay que trabajarlo y sobre todo disfrutarlo una vez que se está haciendo realidad. Pura vida Keylor. (Fuente: FOX Deportes, por Samuel Navas)
