Más de una veintena de países europeos han emitido este miércoles alertas de calor extremo, después de que un “domo de calor” de alta presión se asentara sobre el continente y rompiera cientos de récords de temperatura. El martes, Francia registró el día más caluroso de su historia, con temperaturas que superaron los 43 grados Celsius en el suroeste del país.

Al menos 40 personas murieron ahogadas en diferentes partes de Francia al intentar refrescarse, varias de ellas adolescentes. En el Reino Unido, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, pronunció el martes un discurso en el marco de la Semana de Acción Climática de Londres, al tiempo que las temperaturas en el exterior del edificio donde se realizaba el evento superaban los 37 grados Celsius.

Secretario general António Guterres: “En todo el mundo, las catástrofes climáticas son cada vez más frecuentes, destructivas y costosas. Y la Organización Meteorológica Mundial ha advertido que esto es apenas el principio. [El fenómeno climático conocido como] El Niño no solo está llamando a la puerta, podría echar la casa abajo, subir la temperatura, alterar los sistemas hídricos y alimenticios, y afectar con mayor dureza a los más vulnerables”.
Mientras tanto, un nuevo estudio publicado en la revista Nature Climate Change revela que, debido al calentamiento global, 1.000 millones de personas más enfrentan cada año estrés térmico extremo, en comparación con la década de 1970. (Fuente: Democracy Now)
