En Venezuela, el número confirmado de muertes por el devastador doble terremoto que sacudió la semana pasada a Caracas y La Guaira asciende a casi 2.000, aunque se espera que esa cifra aumente drásticamente.

El martes, investigadores de la NASA dijeron que una revisión de imágenes satelitales del área a lo largo de la costa de La Guaira, cerca del epicentro de los terremotos ocurridos el 24 de junio, revela que más de 58.000 edificaciones resultaron dañadas o destruidas.
Decenas de miles de personas siguen desaparecidas una semana después de los terremotos, al tiempo que se desvanecen las esperanzas de que los equipos de rescate encuentren a los sobrevivientes que quedan atrapados entre los escombros.

Las Naciones Unidas advierten que es probable que los sobrevivientes desplazados enfrenten hambre y la propagación de enfermedades, debido a que los terremotos han agravado la ya grave crisis humanitaria que azota Venezuela, producto, en parte, de las duras sanciones que Estados Unidos le impuso al país.
Organizaciones humanitarias estiman que, incluso antes de los terremotos, alrededor de ocho millones de personas en Venezuela ya requerían ayuda humanitaria urgente. El Programa Mundial de Alimentos está solicitando 50 millones de dólares para proporcionar asistencia alimentaria a unas 500.000 personas que residen en Venezuela durante los próximos tres meses. (Fuente: Democracy Now)
