La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el martes, por 6 votos contra 3, el intento del presidente Trump de poner fin a la ciudadanía estadounidense por nacimiento, un derecho consagrado en la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. En su primer día en el cargo, Trump firmó una orden ejecutiva que establecía que los hijos de personas indocumentadas o de padres inmigrantes que no poseen estatus de residencia permanente ya no recibirían la ciudadanía estadounidense a pesar de haber nacido en Estados Unidos.

Los jueces conservadores John Roberts, Amy Coney Barrett y Brett Kavanaugh se unieron a las tres juezas liberales para rechazar la orden ejecutiva de Trump. John Roberts, el magistrado que preside la Corte Suprema, escribió en la decisión: “La ciudadanía, antes y ahora, representa el derecho a tener derechos, a participar libremente en nuestra comunidad política. Los redactores de la Decimocuarta Enmienda extendieron esa promesa a ‘todas las personas nacidas libres en este país’. […] Hoy, mantenemos vigente esa promesa”.
Defensores de los derechos de los inmigrantes se congregaron en las escalinatas del alto tribunal. Estas fueron las palabras expresadas por la congresista demócrata del estado de Illinois Delia Ramirez, quien es hija de inmigrantes guatemaltecos.

Congresista Delia Ramirez: “Yo soy la orgullosa hija de María Elvira Ramirez Guerra, una inmigrante guatemalteca que cruzó la frontera embarazada de mí. Soy ciudadana [estadounidense] por derecho de nacimiento. […] Soy una estadounidense. Y todas las personas de este país, si nacieron aquí, son estadounidenses y punto, sin excepciones. ¿No es así?”. (Fuente: Democracy Now)
