
El arte, la tradición y la moda se encontraron en la Organización de los Estados Americanos (OEA) con la presentación de «Arte Ancestral en Movimiento», una exposición cultural que puso en el centro las expresiones artísticas de los pueblos originarios de Panamá y el valor de sus raíces como fuente de identidad, creatividad y transformación.
La muestra reunió el trabajo de dos destacadas artesanas y diseñadoras panameñas: Yhanisell Chávez, artesana Ngäbe-Buglé de la región de Nagua, y Yali Roldán, artesana perteneciente al pueblo Guna. A través de sus creaciones, ambas artistas demostraron que la tradición indígena no pertenece únicamente al pasado, sino que continúa evolucionando y encontrando nuevos espacios de expresión en la moda contemporánea.

Para Yhanisell Chávez, la moda representa una herramienta para mantener viva la cultura Ngäbe-Buglé. Su trabajo con Nagua Panamá, emprendimiento que fundó en 2018, combina elementos tradicionales de su pueblo con propuestas contemporáneas. Sus diseños incluyen prendas y accesorios inspirados en patrones, colores y técnicas transmitidas entre generaciones.
Su objetivo es que las creaciones indígenas puedan formar parte de la vida cotidiana y, al mismo tiempo, contar la historia de los pueblos que las producen. La iniciativa también ha permitido involucrar a mujeres artesanas indígenas, generando oportunidades económicas y fortaleciendo el vínculo entre emprendimiento, cultura e identidad.

La propuesta de Yali Roldán parte de otra de las expresiones textiles más reconocidas de Panamá: la mola, manifestación artística tradicional del pueblo Guna.
Roldán aprendió el arte de la mola observando a su abuela y posteriormente desarrolló una propuesta que combina los complejos diseños textiles tradicionales con las tendencias actuales de la moda. Su formación en Artes Visuales y su preparación en diseño de moda le han permitido convertir el arte textil de su pueblo en una plataforma para acercar al público a la riqueza cultural Guna.

En su trabajo, la mola deja de ser únicamente un elemento de la vestimenta tradicional para convertirse también en una expresión artística capaz de dialogar con otros lenguajes contemporáneos. Roldán ha defendido precisamente el potencial del arte como una vía para mostrar, educar y generar un mayor conocimiento sobre la cultura de su pueblo.
La presentación en la OEA permitió observar la moda desde una perspectiva diferente: no solamente como una industria relacionada con tendencias, pasarelas y consumo, sino como un vehículo de memoria y transmisión cultural.

En las comunidades indígenas, los textiles, colores, formas y técnicas pueden contener conocimientos transmitidos de generación en generación. Cuando estos elementos llegan al diseño contemporáneo de la mano de sus propias creadoras, la moda se convierte en una forma de narrar quiénes son, de dónde vienen y cuáles son los valores que desean preservar.
La evolución de estas expresiones también cuestiona la idea de que una cultura debe permanecer estática para conservar su autenticidad. Las culturas indígenas continúan creando, adaptándose y dialogando con el presente, sin que ello implique abandonar sus raíces. El Smithsonian, al abordar el arte indígena contemporáneo, ha destacado precisamente la importancia de reconocer que los pueblos originarios pueden recrear sus expresiones culturales y mantener su identidad en contextos contemporáneos.

Que las creaciones de Chávez y Roldán hayan sido presentadas en un espacio como la OEA representa también una oportunidad para ampliar la conversación sobre los pueblos indígenas de América y sobre el papel de las mujeres como guardianas y creadoras de patrimonio cultural.
«Arte Ancestral en Movimiento» mostró que preservar una tradición no significa únicamente conservarla intacta. También significa permitir que nuevas generaciones la conozcan, la interpreten, la lleven consigo y encuentren nuevas maneras de expresarla.

Elliot Gonzalez, presidente de la Organización sin fines de lucro “Panameños en el DMV 507” nos comenta: “… me siento muy orgulloso de este desfile cultural ya que ver nuestros vestidos tradicionales aquí en la OEA modelados por las chicas residentes todas del DMV. Panamá es más que un canal tenemos mucho que mostrarle al mundo está línea de vestidos que se exhibieron hoy es solo una muestra, diseñados a mano por estos estás nobles mujeres”.
Porque cuando una pieza ancestral se transforma en una prenda contemporánea, no desaparece su historia: la historia continúa moviéndose.
