Funcionarios de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recibieron la orden de dejar de colaborar de inmediato con la Organización Mundial de la Salud.

Esta orden repentina sorprendió a los empleados de la agencia gubernamental, muchos de los cuales están trabajando en proyectos cruciales de salud pública destinados a prevenir brotes importantes del virus de Marburgo, la viruela símica y la gripe aviar.

La orden ejecutiva emitida por Trump en su primer día como presidente para retirar a Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud requiere un aviso con un año de anticipación, la aprobación del Congreso estadounidense y que el país cumpla con las obligaciones financieras correspondientes al año fiscal en curso. (Fuente: Democracy Now)