
Decenas de miembros y voluntarios de la organización ambiental CHISPA participaron recientemente en una jornada de cabildeo en Annapolis, donde se reunieron con delegados y senadores estatales para impulsar políticas de justicia ambiental, transporte limpio y energía renovable que, según el grupo, beneficiarían especialmente a las comunidades latinas y de bajos ingresos.
Durante la visita al Capitolio Estatal, los activistas compartieron testimonios sobre el impacto de la contaminación, el alto costo de la energía y la falta de transporte accesible. También entregaron a los legisladores hojas informativas y resúmenes de las principales propuestas de ley que integran su agenda climática.

Las principales propuestas de leyes presentadas, buscan modernizar el sistema de permisos ambientales para que el estado considere el impacto acumulativo de la contaminación en comunidades vulnerables.
Permitir que agencias estatales nieguen permisos si los datos muestran cargas excesivas de contaminación.

Evaluar la contaminación existente en zonas afectadas antes de aprobar nuevos proyectos. Exigir participación comunitaria significativa en el proceso de permisos. La iniciativa pretende cerrar vacíos legales y alinear a Maryland con otros estados que ya aplican criterios de justicia ambiental.
Power Maryland Forward, este paquete legislativo propone acelerar la transición hacia energía limpia y renovable.

Entre sus medidas principales: Modernizar la red eléctrica con tecnologías de transmisión avanzadas. Exigir a grandes consumidores, como centros de datos, que generen su propia energía limpia. Impulsar el despliegue rápido de energías renovables para reducir costos y emisiones.
La propuesta busca ayudar al estado a reducir 60 % de emisiones para 2031 y alcanzar emisiones netas cero para 2045, con beneficios económicos y de salud pública.
Protección del Fondo Estratégico de Inversión Energética. Este proyecto pretende garantizar que los recursos del fondo estatal para energía limpia se utilicen exclusivamente para sus fines originales.

Esta iniciativa propone: Asegurar al menos 365 millones de dólares para programas de energía limpia y eficiencia. Mantener el requisito de que al menos 40 % de los fondos beneficien a hogares de bajos ingresos y comunidades desatendidas. Destinar 50 millones de dólares al Centro de Energía Limpia de Maryland para proyectos innovadores.
Ley de Alineación de Transporte y Clima; Esta propuesta busca que el gasto en transporte esté alineado con las metas climáticas del estado.
Durante el cabildeo, los participantes destacaron que estas leyes no solo buscan reducir emisiones, sino también mejorar la calidad de vida en comunidades que históricamente han enfrentado mayores niveles de contaminación y costos energéticos.

La activista Lucía Islas, comenta “El día de hoy decidí venir a Annapolis para abogar por leyes ambientales porque por mucho tiempo nuestras comunidades latinas y afroamericanas han sido olvidadas. Durante años, nuestras voces y nuestras preocupaciones no han sido tomadas en cuenta en las decisiones que afectan nuestra salud y nuestro futuro.

Somos quienes vivimos en comunidades con mayores niveles de contaminación, quienes respiramos aire más sucio y enfrentamos más problemas de salud relacionados con el ambiente. Esta realidad no es justa. Por eso estoy hoy en Annapolis, levantando mi voz para apoyar leyes que reduzcan la contaminación ambiental y protejan la salud de nuestras familias. Nuestras comunidades merecen aire limpio, agua segura y un futuro saludable.”
Organizadores de CHISPA señalaron que la participación directa de residentes en el proceso legislativo es clave para asegurar que las políticas públicas reflejen las necesidades reales de las comunidades afectadas.
