El Gobierno de Trump despidió el martes a unos 10.000 trabajadores sanitarios federales de diferentes áreas del Departamento de Salud y Servicios Humanos, lo que produjo el desmantelamiento de las agencias encargadas de proteger los suministros de alimentos y medicamentos del país, y salvaguardar la salud pública.

Los recortes afectarán a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, a la Administración de Alimentos y Medicamentos y al Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional, además de otras agencias de salud pública.
De un día para el otro, se eliminaron divisiones y oficinas de investigación enteras. (Fuente: Democracy Now)