
Capital de Japón, con más de cuatro siglos de historia como gran centro urbano, Tokio, hunde sus raíces en 1603, cuando el shogunato Tokugawa estableció en Edo su gobierno. En 1868, durante la Restauración Meiji, la ciudad adoptó el nombre de Tokio, que significa “capital del este”. Si tomamos como referencia su fundación como Edo, la metrópoli tiene más de 420, (San Salvador es más antigua, como referencia histórica)
“Es una de las capitales más hermosas del planeta” Hoy, Tokio es una megaciudad donde conviven templos centenarios y rascacielos futuristas.

Entre sus grandes atracciones destacan el histórico templo Sensō-ji en Asakusa; el icónico cruce de Shibuya Crossing, símbolo de la energía urbana japonesa; y la imponente Tokyo Skytree, una de las torres más altas del mundo.

La ciudad también alberga el refinado Palacio Imperial de Tokio, rodeado de jardines que ofrecen un remanso de calma en el corazón financiero.

Tokio es además sede de algunas de las corporaciones más poderosas del planeta. Gigantes como Toyota Motor Corporation, Sony Group Corporation, SoftBank Group y Mitsubishi Corporation tienen su base en la capital, consolidando su peso en la economía global.

En el terreno de la moda, Tokio es indiscutiblemente vanguardista. Barrios como Harajuku marcan tendencias juveniles audaces, mientras Ginza representa el lujo sofisticado con boutiques internacionales y diseñadores japoneses de renombre. La ciudad no solo sigue la moda: la crea y la exporta.
Entre los barrios más hermosos destacan Asakusa, con su aire tradicional; Daikanyama, elegante y bohemio; y Odaiba, futurista y frente a la bahía.

La distancia entre Washington D.C. y Tokio es de aproximadamente 10,900 kilómetros (unas 6,770 millas), con vuelos que rondan las 14 horas.
Una vez en Japón, el tren bala Shinkansen conecta Tokio con ciudades como Kioto, Osaka o Hiroshima.
Éste es un destino que personalmente se los puedo recomendar al 110%, fue uno de mis mejores viajes en los 50 países que conozco se los recomiendo.
