
Día de la Tradición Argentina · 10 de noviembre de 2026
Cada 10 de noviembre, el Día de la Tradición recuerda el nacimiento de José Hernández, autor del Martín Fierro. Para quienes vivimos fuera de la Argentina, la fecha trae una pregunta cercana: ¿qué conservamos de nuestro país y qué les transmitimos a quienes crecen lejos de él?
A veces la respuesta aparece al compartir un mate, escuchar una canción o contar una historia familiar. En esos gestos, la distancia se vuelve más llevadera. También descubrimos que una costumbre puede cambiar de escenario sin perder su sentido: una guitarra argentina puede reunir a vecinos de distintas nacionalidades en Virginia.

Publicado en 1872, el Martín Fierro dio voz a un gaucho separado de su familia y enviado por la fuerza a la frontera. Detrás del paisaje rural hay una denuncia del abuso de poder y una preocupación por la dignidad humana. Su lectura sigue invitándonos a pensar cómo tratamos a quienes trabajan, a quienes quedan al margen y a quienes necesitan ser escuchados.
Esa conversación continuó por otros caminos. Borges y Cortázar ampliaron las posibilidades de nuestra literatura. La historieta encontró su propia manera de preguntar: Mafalda nos enfrenta a las contradicciones del mundo; Inodoro Pereyra vuelve sobre la tradición gauchesca con humor. Patoruzú y Clemente también pertenecen a esa memoria popular que pasó del papel a las conversaciones de todos los días.

Hay recuerdos que llegan con música. Gardel, Mercedes Sosa y Astor Piazzolla acompañan distintas maneras de sentir la Argentina. Una zamba o un tango pueden devolvernos por un momento a una casa, una reunión o una persona querida. Cuando los compartimos con nuestros hijos o con amigos de otros países, les damos además una nueva vida.
El deporte reúne emociones semejantes. Kempes, Maradona y Messi forman parte de recuerdos que se cuentan de generación en generación. Ginóbili nos ofreció otra imagen del talento argentino: la creatividad puesta al servicio del equipo. Y hasta la rivalidad entre Boca y River puede recordarnos algo necesario: es posible defender una pasión y respetar a quien lleva otra camiseta.

Nuestra memoria también guarda el orgullo por el trabajo. El Torino, convertido en emblema de la industria argentina, evoca conocimientos y oficios, además de historias familiares. Recordarlo es reconocer a quienes diseñan, fabrican y reparan, muchas veces lejos de los grandes reconocimientos. La cultura de un país también se construye en sus talleres.
En mi caso, muchos recuerdos tienen el paisaje de Mar del Plata, la ciudad donde crecí. Vuelven las caminatas por la costa, el mar y los panchitos calientes al salir del agua. Después llegaban los buñuelos, las galletitas con el mate y algún alfajor. Esos placeres sencillos todavía me acercan a mi tierra. Cada familia tiene los suyos, y contarlos permite que alguien más los haga parte de su historia.

Desde esa experiencia entiendo el trabajo del Festival Argentino USA en Arlington, Virginia. Su organización comenzó en 1987 y la primera edición se celebró en 1988; en 2027 festejaremos la 40.ª edición. Detrás de cada
encuentro hay artistas, voluntarios y familias que dedican tiempo y esfuerzo a compartir nuestra cultura. También hay expositores y emprendedores argentinos y latinoamericanos que acercan sus productos, sus oficios y sus proyectos.

Allí la tradición se vuelve encuentro. Un niño descubre una danza; alguien reconoce una canción de su infancia; un vecino se acerca por primera vez a la cultura argentina. La continuidad depende de ese intercambio y de dar lugar a quienes traen nuevas experiencias. Vivir en Estados Unidos nos permite compartir nuestras raíces y aprender de las de los demás.
Este 10 de noviembre, celebrar la tradición es también agradecer a quienes nos enseñaron algo que todavía nos acompaña. Al acercarnos a los cuarenta años del Festival, queremos seguir creando ocasiones para transmitirlo. La Argentina que llevamos dentro encuentra su porvenir cada vez que otra persona se sienta a nuestra mesa.
El Festival Argentino USA celebrará su 40.ª edición el sábado 8 de mayo de 2027 en el Kenmore Auditorium de Arlington, Virginia.
