En el sur del estado de California, otras 31.000 personas recibieron órdenes de evacuación obligatoria, después de que se desatara un nuevo incendio forestal al norte de Los Ángeles, que, el miércoles, arrasó rápidamente más de 4.000 hectáreas.

Organizaciones de defensa de los derechos humanos están instando a las autoridades a evacuar completamente el Centro de Detención de Pitchess, que alberga a unos 4.700 reclusos y está en la zona que debe ser evacuada debido al incendio Hughes.
Mientras tanto, expertos en salud están advirtiendo a los habitantes del condado de Los Ángeles que perdieron sus hogares en los incendios de Eaton y Palisades que tomen precauciones adicionales si regresan a recuperar artículos personales de entre los escombros, ya que es probable que las cenizas contengan productos químicos tóxicos como plomo, asbesto y arsénico.

Los datos de calidad del aire revelan que las concentraciones atmosféricas de plomo, que es una neurotoxina, alcanzaron niveles 100 veces superiores a los niveles promedio en Los Ángeles durante el peor momento de los incendios forestales. (Fuente: Democracy Now)