En la ciudad australiana de Sídney, un padre y su hijo mataron al menos a 15 personas en un tiroteo masivo el domingo durante una celebración de la festividad judía de Janucá en la playa de Bondi.

Otras 42 personas resultaron heridas en el tiroteo; al menos 27 de ellas permanecen hospitalizadas. Entre las víctimas se encuentran una niña de diez años, dos rabinos y un sobreviviente del Holocausto que murió mientras protegía a su esposa de las balas.
La policía afirma que la masacre fue perpetrada por un padre de 50 años y su hijo de 24 años. El padre, Sajid Akram, murió abatido por la policía. Por su parte, el hijo, Naveed Akram, fue arrestado tras ser derribado por un vendedor de frutas llamado Ahmed al-Ahmed.

Un video que circuló ampliamente muestra el momento en que Ahmed sujeta a Akram por detrás mientras este disparaba contra la multitud, luego logra arrebatarle el arma y apunta con ella al atacante.
El tiroteo masivo del domingo fue el ataque más mortífero en Australia desde la masacre registrada en 1996 en la localidad de Port Arthur. Estas fueron las palabras expresadas por Levi Wolff, rabino de la Sinagoga Central de Bondi.
Rabino Levi Wolff: “Como pueblo judío, no seremos silenciados. La luz del pueblo judío no se apagará, y la festividad de Janucá nos recordará, a nosotros y al mundo, que un poco de luz disipa mucha oscuridad y que lo que debemos hacer es aportar nuestra propia luz”. (Fuente: Democracy Now)
