Bélgica dejó atrás el ruido extracancha y respondió donde más importa: sobre el terreno de juego. Los Diablos Rojos derrotaron con contundencia 4-1 a Estados Unidos en el Estadio de Seattle para convertirse en uno de los invitados a los cuartos de final del Mundial 2026.
La previa del encuentro estuvo marcada por el llamado Caso Folarin Balogun, luego de que la Comisión Disciplinaria de la FIFA revocara de manera provisional la suspensión del delantero estadounidense tras su expulsión frente a Bosnia y Herzegovina. La decisión provocó fuertes críticas por parte de la Federación Belga y de la UEFA, que cuestionaron el procedimiento utilizado para permitir la participación del atacante.
Sin embargo, una vez que el balón comenzó a rodar, Bélgica fue el equipo que impuso el ritmo del partido. Charles De Ketelaere inauguró el marcador al minuto 9 al aprovechar una asistencia de Nicolas Raskin y definir con precisión dentro del área.
El conjunto estadounidense encontró el empate antes del descanso gracias a un tiro libre de Malik Tillman, cuyo disparo cambió ligeramente de dirección tras impactar en la barrera y dejó sin posibilidades al arquero belga.
La igualdad apenas duró un par de minutos. De Ketelaere volvió a aparecer para conectar de cabeza un centro de Leandro Trossard y devolver la ventaja a los europeos antes de marcharse al descanso.
En el complemento, Bélgica terminó por inclinar definitivamente la balanza. Hans Vanaken sacó provecho de una desafortunada entrega del guardameta Matt Freese para convertir el tercer tanto, mientras que Romelu Lukaku cerró la goleada en el tiempo agregado con una definición que sentenció el encuentro.
Con este resultado, Bélgica continúa su camino en la Copa del Mundo y confirma su candidatura para pelear por el título. Para Estados Unidos, la derrota no solo significó el final de su participación, sino también la despedida del último país anfitrión que permanecía con vida en el Mundial 2026.
