
En el corazón del departamento de San Miguel, al oriente de El Salvador, existe un lugar donde las piedras todavía parecen guardar la memoria de una civilización ancestral. Son las ruinas arqueológicas de Quelepa, uno de los sitios precolombinos más importantes del territorio salvadoreño y un extraordinario testimonio de la presencia lenca en Centroamérica.
Quelepa se encuentra aproximadamente ocho kilómetros al noroeste de la ciudad de San Miguel, a lo largo del río San Esteban, afluente del río Grande de San Miguel. El complejo arqueológico comprende alrededor de 40 estructuras, distribuidas en aproximadamente medio kilómetro cuadrado y divididas en dos grandes grupos, oriental y occidental.

Las investigaciones arqueológicas indican que Quelepa comenzó a ser ocupada aproximadamente entre los años 500 y 400 antes de Cristo y permaneció habitada hasta alrededor del año 1000 después de Cristo. Esto significa que su historia se extendió durante cerca de 1,500 años, atravesando diferentes períodos del desarrollo precolombino.

El sitio está asociado principalmente con la cultura lenca, aunque sus habitantes mantuvieron relaciones e intercambios con otras regiones de Mesoamérica. La cerámica y otros hallazgos arqueológicos evidencian contactos con territorios que actualmente corresponden a Guatemala y Honduras. Quelepa fue, por lo tanto, parte de un mundo mucho más comunicado de lo que podríamos imaginar.

Entre sus vestigios encontramos plataformas, plazas, terrazas artificiales, montículos, estructuras ceremoniales y un juego de pelota en forma de “I”. Algunas construcciones alcanzaron aproximadamente diez metros de altura. Uno de sus elementos más fascinantes es el llamado Altar del Jaguar, relacionado con el simbolismo del felino en las culturas prehispánicas.
Incluso el nombre resulta evocador: Quelepa, procedente del antiguo idioma potón, ha sido interpretado como “Piedra del Jaguar”.

Desde Washington D.C. hasta esta región de El Salvador hay aproximadamente 3,000 kilómetros en línea recta, pero para los salvadoreños de la diáspora la distancia desaparece cuando redescubrimos nuestras raíces.
Quelepa fue un importante centro ceremonial y político lenca. Su valor histórico fue reconocido oficialmente en 1976, cuando fue declarado Monumento Arqueológico Nacional de El Salvador.

Conocer Quelepa significa descubrir un capítulo extraordinario de nuestra historia: un lugar donde arquitectura, religión, sociedad y tradición permanecen enterradas entre la vegetación.
Visitar Quelepa no es solamente viajar por El Salvador; es viajar más de dos mil años hacia nuestro pasado y reencontrarnos con la grandeza de nuestras raíces lencas.
Shanbagaschi (Idioma Potón Lenca), Que la buena luz y el buen sol estén con ustedes; deseo que estén bien. (Con datos de Wikipedia)
