En Nepal, se ha confirmado la muerte de más de 900 personas después de que una enorme masa de agua, lodo y rocas atravesara un valle fluvial del Himalaya en la frontera con el Tíbet. El número de personas desaparecidas ha superado las 4.700.

Los equipos de rescate están excavando ahora en aproximadamente una docena de túneles de proyectos hidroeléctricos donde más de 900 trabajadores han quedado atrapados. Los escombros bloquean las entradas de los túneles.
Mientras tanto, las morgues de la ciudad de Katmandú están abarrotadas y las familias recorren los hospitales en busca de sus seres queridos desaparecidos. Las cuadrillas han enterrado cientos de cadáveres sin identificar en fosas poco profundas. Estas fueron las palabras expresadas por un agricultor que tiene cuatro familiares desaparecidos.

Marichman Taman: “Todos esperan encontrar a sus familiares. El campamento del Ejército está abarrotado y tenemos que esperar un tiempo. Hay esperanza, pero es posible que haya cuerpos en campos o tierras de cultivo cercanos. Pero sus familias, al igual que nosotros, mantienen la esperanza. Dejé mi trabajo en Katmandú para venir aquí y buscar a nuestros familiares desaparecidos”. (Fuente: Democracy Now)
