Thursday, April 23, 2026
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Edith Guevara una historia como pocas

Por: Rafael Lazo

  Para muchas personas desde que nacen les espera un mundo lleno de amor y un futuro prometedor, con el respaldo familiar que les facilitan cualquier sueño o proyecto que tengan en la vida, para llegar a ser exitosos, ya sea de manera académica, empresarial, deportiva, artística o hereditariamente, entre otras.

  En contraposición, está otro grupo de personas que nacen con pocas posibilidades de triunfo en la vida ya que sus padres o familiares, aunque tienen buenas intenciones para respaldarlos, no cuentan con los recursos económicos para darles un impulso, pero al menos en este grupo, la persona goza del cariño y amor de su familia y con mucho esfuerzo logran triunfar en la vida, conquistando sus sueños.

  Pero hay otro grupo de personas, que nacen en total desamparo, con padres que abandonan a sus hijos, los maltratan, los inducen al peligro; no obstante, luego de grandes desafíos, se vuelven personas exitosas.

  La historia de Edith Guevara, tiene mucho que ver con el tercer grupo de personas que hemos mencionado, es impactante y da una lección de vida.

CIUDAD BARRIOS, SAN MIGUEL

  Edith nació en una cuna humilde de Ciudad Barrios, departamento de San Miguel, El Salvador; su madre la dejó a corta edad con su abuela, que vivía en difíciles condiciones económicas; sólo pudo recibir un año de estudios y apenas aprendió a leer.

  A los diez años ya trabajaba para ayudar a la sobrevivencia de otros cinco hermanos; cortaba café, hacia siembras y otros quehaceres que le permitieran ganar algo para subsistir.

  A esa edad, su madre regresó y se la llevó a vivir a San Miguel y como a un objeto, la regaló con una señora de esa ciudad; ahí realizaba labores domésticas a cambio de la comida y techo que le daban; a los trece años de edad, se fue de esa casa, debido a que el esposo de la señora, intentó abusar de ella.

  Su mamá la recogió nuevamente, pero el compañero de vida de ella, también quiso abusar de Edith, por lo que una familia, dueños de una clínica y un restaurante en San Miguel, le dieron trabajo y vivienda; hacía muchos quehaceres como cocinera, lavar, planchar y les ayudaba en todo lo que podía.

 Siendo muy joven, conoció a un hombre quien la embarazó de su primer hijo, negó que era el padre del pequeño, pero luego de comprobar mediante el ADN, aceptó, pero, aunque era un empresario, la ayuda económica que recibió era mínima.

  Edith quería un mejor futuro para su hijo y para ella misma, y veía difícil la situación en El Salvador, por lo que conoció a un hombre que residía en Virginia, Estados Unidos, quien le llamó por teléfono y dijo que era divorciado y que le ayudaría pagándole a alguien que la trajera de El Salvador.

VIAJE A ESTADOS UNIDOS

  Se contactó con un contrabandista de personas “coyote” y dispuso a viajar y dejó a su hijo con su madre, venía con otra muchacha, llegaron a Guatemala, traía unos cien dólares; cuando llegaron a Guatemala, el hombre que le ayudaría en Virginia, ya no contestó el teléfono, por lo que se encontraba abandonada en ese país.

  Estaban junto a la otra muchacha en un hotel y escucharon rumores que en la noche un grupo de pandilleros se preparaban para violarlas, por lo que dispusieron huir; un señor se la llevó en un carro a una casa rural.

  El “coyote” que las llevaba se regresó a El Salvador a traer a otro grupo de personas; lo ubicaron de nuevo, luego de estar en esa casa, por más de 18 días, casi sin alimentos y sin bañarse.

  El “coyote” pretendió venderla como esclava sexual, en Guatemala, pero a súplicas de Edith, continuaron el viaje.

  Ya en Reynosa, México, el traficante de personas, le llamó a su jefe en McAllen, Texas y le dijo que la llevaba a ella y la otra muchacha. Ahí Edith estuvo secuestrada por 18 días, ya que no tenía quien enviara dinero y pagara los costos del viaje. “A la otra muchacha, sus familiares le pagaron y la dejaron en libertad, aunque después me di cuenta que migración la había capturado”.

  “Al final me dejaron en libertad, se pusieron en contacto con el señor que me había ofrecido ayudarme y pagó el viaje hasta Tysons Corner, Virginia. Ahí me recogió, me llevó a un cuarto, yo no tenía otra opción; me di cuenta que él estaba casado, con tres hijos y su mujer estaba embarazada”.

  “Al tercer día de estar en esa casa, llegó la policía, el FBI, había otras mujeres, fue en Leesburg, Virginia, era un negocio de venta de mujeres. Había drogas también; La policía me preguntó si yo conocía al dueño, yo dije que no, porque tuve miedo”.

  Edith agradece que no se la llevaron, pues ella les dijo que recién había llegado al lugar y solo pudo identificarse con el Documento de Identidad de El Salvador, lo único que había guardado de su viaje.

  En su desesperación, logró realizar una llamada de un teléfono público, al único pariente que tenía en Virginia, un tío, que casualmente vivía cerca de donde ella estaba. Su tío la fue a traer y la llevó a otra casa, donde vivían muchos hombres.

  En ese ambiente, el encargado de la casa, la embarazó de su hija que hoy tiene 16 años; Edith mantuvo su relación con el hombre, durante 13 años.

  En medio de un ambiente problemático con su marido, Edith, trabajaba en restaurantes lavando platos, haciendo limpieza en casas, vendiendo comida, etc. para sacar su familia adelante. Hizo algunos ahorros y trajo a su hijo que había dejado en El Salvador.

  Su hijo al ver el maltrato que recibía su madre por parte de su marido, lo enfrentó y ella dispuso divorciarse para vivir junto sus hijos.

  En la actualidad Edith, tiene 40 años, ha creado su propia compañía de limpieza y enfrenta la vida con orgullo; vive con sus hijos a quien espera que triunfen académica y laboralmente en la vida.

REINA DE COSALVA

  El año pasado, luego de que una amiga le sugiriera participar en el reinado del Consejo Salvadoreño Americano (COSALVA), y que dado que no había reglas en cuanto a la edad y otros requisitos, la animaron, participó y ganó.

  “No estaba en mis planes el reinado, fui a la primera reunión, me encontré con otras muchachas participantes, era una experiencia nueva para mí, porque no estaba acostumbrada a estar en grupos.

  Hice dos eventos de noches de karaoke para recaudar fondos, vendía pupusas, mi abogada la que me divorció me patrocinó; también el abogado que le ayudó con la ciudadanía a mi hijo, me compró votos; hice varias rifas y otras actividades, que ayudaron para lograr los votos suficientes para ganar.

  Mi hija me apoyó, ella hizo el vestido típico, había que pintarlo, esperamos una semana para que secara, quedó muy bonito y ganamos el segundo lugar.

  Estaba nerviosa, sobre todo cuando me tocó modelar en traje de baño, me siento muy alegre por haber logrado con éxito ese reto, demostré que podía, pese a algunos comentarios que se escucharon que cómo era posible que ganara una mujer mayor, a muchas jovencitas que participaron”.

APROVECHAR OPORTUNIDADES

  La vida de Edith ha sido difícil, pero ella está agradecida con Dios por lo que ha logrado; su mensaje a los jóvenes es que, si tienen un buen padre, que los motive a estudiar, que lo hagan, “porque son oportunidades que todos quisiéramos tener” Edith dice no sentir rencor con su madre a pesar del descuido y poco apoyo que le dio.

LOS HIJOS PRIMERO

  Edith envía un mensaje a mujeres mayores, si son madres solteras, si deciden poner alguien en su vida, que piensen primeramente en sus hijos y los valores sobre cualquier hombre.

  La prioridad de una madre deben ser sus hijos; en mi caso dice “Yo estoy buscando estabilidad, alguien que no beba licor, pues mi papá era borracho y quiso hasta quemarme viva; no quiero para mis hijos una vida igual”.

PROYECTOS DURANTE EL REINADO

  Edith se siente orgullosa y satisfecha con lo realizado a favor de la comunidad, durante su reinado en Cosalva. Una de las actividades que le emocionan, es un evento en un restaurante, el grupo de Los Hermanos Lobo, “tocaron gratis para recoger fondos y celebrar el Día de las Madres, en un cantón de Ciudad Barrios, donde está la escuela donde hice mi primer grado. Se les dio un almuerzo, canastas, se rifó una televisión; gracias también a colaboraciones de todo el grupo de Cosalva.

  Por otra parte, me donaron ropa y envié una caja para que se repartiera a la gente necesitada de cantones de Ciudad Barrios”.

  Edith está lista para coronar a la Reina de Cosalva 2025, que será este 13 de julio y agradece toda la buena experiencia que le ha dejado este reinado y haber conocido y compartido con otras mujeres y líderes de Cosalva.

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