La embajada de los Estados Unidos, a través de la oficina de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley (INL), transfirió tres botes Zodiac, valorados en $1.2 millones, a la Fuerza de Policía Marítima Costera (STORM) de El Salvador para fortalecer los esfuerzos contra el narcotráfico en costa nacional.
La entrega la realizó la encargada de negocios de la embajada de los Estados Unidos, Naomi Fellows, quien manifestó que esas embarcaciones son más rápidas, resistentes y están equipadas para operaciones nocturnas, lo que mejora la capacidad de detectar e interceptar cargamentos ilícitos. La transferencia se suma a un año en el que STORM incautó más de 2.8 toneladas métricas de cocaína con destino a los Estados Unidos.
Esas tres embarcaciones se alinean con las prioridades de la administración del gobierno de Donald Trump en todo el hemisferio occidental encaminadas a combatir frontalmente el tráfico de estupefacientes. Asimismo, marca un paso más en la sostenida y exitosa cooperación entre los Estados Unidos y El Salvador en este tema.
“Hoy entregamos tres embarcaciones especializadas al equipo STORM, las cuales fortalecerán su capacidad para patrullar el litoral salvadoreño, detectar e interceptar las rutas marítimas utilizadas por los narcotraficantes y cerrar puntos críticos del tránsito ilícito”, expresó Fellows.
La Embajada de los Estados Unidos y el Ministerio de Seguridad Pública y Justicia celebraron también la culminación de un entrenamiento conjunto para 171 agentes de la Policía Nacional Civil y la Dirección General de Migración y Extranjería.
El entrenamiento, desarrollado del 13 al 24 de abril, forma parte del ejercicio multinacional CENTAM Guardian 26, que fortalece las capacidades en seguridad fronteriza y combate del crimen transnacional. El ministro de Seguridad Pública y Justicia, Gustavo Villatoro, y la encargada de negocios de la embajada de Estados Unidos, Naomi Fellows, presidieron la clausura.
Fellows, destacó la importancia de fortalecer la detección de interdicción de drogas, armas, dinero y personas para proteger a las comunidades y desarticular redes criminales. Los participantes reforzaron capacidades en control fronterizo, investigación criminal y análisis de información a lo largo de todas las fases operativas, desde la detección hasta la judicialización.
El entrenamiento contó con el apoyo de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la Administración para el Control de Drogas (DEA), la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), la Oficina de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley (INL) y la Oficina de Seguridad del Departamento de Estado.
