Thursday, May 21, 2026
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Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz

POR: REV. JULIO RUIZ*

LA PALABRA EXPUESTA

  “Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz. Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad? Y cuando hubo dicho esto, salió otra vez a los judíos, y les dijo: Yo no hallo en él ningún delito.

  Pero vosotros tenéis la costumbre de que os suelte uno en la pascua. ¿Queréis, pues, que os suelte al Rey de los judíos?  Entonces todos dieron voces de nuevo, diciendo: No a este, sino a Barrabás. Y Barrabás era ladrón” (Juan 18:37-40).

  En este pasaje Jesús declara ser rey, pero no según los judíos esperaban, porque su reinado es espiritual y no terrenal. Su misión al mundo fue para dar testimonio de la verdad, invitando a todos a buscar y escuchar esa verdad.

  Pero como Pilato no entendía la naturaleza de ese reino, pregunta qué es la verdad y encuentra a Jesús inocente. Sin embargo, como Pilato quería ser “justo” en su juicio, le propuso al pueblo elegir entre Barrabás y Jesús, quién debería ser suelto.

¿ERES TÚ REY

  “Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey.” En este diálogo, Pilato busca confirmar si Jesús reclama autoridad real. Jesús responde sin negar ni afirmar directamente, dejando que Pilato saque sus propias conclusiones. Y si bien Jesús reconoce su identidad, Él redefine el concepto de realeza, alejándolo de la idea política. Su reino no es terrenal ni se basa en poder humano, pues el suyo trasciende las expectativas humanas.

  “Yo para esto he nacido… para dar testimonio a la verdad.” Con esta declaración Jesús revela el propósito central de su vida y misión: dar testimonio de la verdad. Deja claro que no vino a establecer un imperio político, sino a mostrar la realidad de Dios y su plan de salvación.

  La verdad de la que habla es absoluta, no relativa, y desafía a quienes le escuchan a buscar más allá de las apariencias. Pilato supo que tenía en su presencia a un hombre totalmente transparente.

  J. C. Ryle  dice: “La principal obra que me ha traído al mundo es ser testigo de la verdad con respecto a Dios, con respecto al hombre y con respecto al camino de la salvación. Esta verdad ha estado largo tiempo oculta. Yo he venido para manifestarla de nuevo y para ser el Rey de todos aquellos que la acepten” (Meditaciones Sobre Los Evangelios: Juan, ed. Elena Flores Sanz, trans. David Cánovas Williams, vol. 3 (Moral de Calatrava, España: Editorial Peregrino, 2004–2005), 305–306.

ESCUCHAR LA VOZ DE JESÚS

  “Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.” Jesús establece que existe una relación directa entre la verdad y quienes le siguen. Sólo los que buscan sinceramente la verdad pueden reconocer su mensaje y aceptarlo. Esta frase implica que la fe no es sólo cuestión de tradición, sino de apertura interior. Escuchar la voz de Jesús significa responder a una llamada personal y profunda. Con esto Jesús respondió a la pregunta de Pilado acerca de “¿qué es la verdad?”.

  “¿Queréis, pues, que os suelte al Rey de los judíos?” Pilato declara la inocencia de Jesús, pero busca evitar problemas políticos con la multitud. Aprovecha una tradición judía para intentar liberar a Jesús, pero lo presenta irónicamente como “el Rey de los judíos”. Su decisión muestra indecisión y falta de coraje para hacer justicia. Depende de la opinión popular en vez de actuar según su convicción. Así, Pilato queda retratado como alguien débil ante la presión social.

CEGUERA Y DUREZA DEL CORAZÓN

   “No a este, sino a Barrabás. Y Barrabás era ladrón.” La multitud, manipulada por los líderes religiosos, elige liberar a un criminal en vez de a Jesús. Esta preferencia revela la ceguera y dureza del corazón humano frente a la verdad. Eligen la violencia y el desorden antes que la justicia y la paz que representa Jesús. El rechazo a Jesús es símbolo del rechazo a la verdadera luz. Así se cumple el triste destino de quien vino a salvar, pero fue rechazado por los suyos.

  William Hendriksen dice: “El pueblo lo escogió a él. Y esta elección, aunque totalmente, injustificada y perversa más de lo que es posible expresar en palabras, estuvo de acuerdo con el bondadoso decreto y providencia de Dios. Barrabás debe ser libertado a fin de que Jesús pueda ser crucificado, su pueblo salvado, y Dios glorificado” (Comentario Al Nuevo Testamento: El Evangelio Según San Juan (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 1981), 686.

  La elección de Barrabás, el ladrón, por Jesús el inocente, nos recuerda la importancia de elegir la justicia y la luz, no dejarnos llevar por presiones externas ni opiniones populares, para elegir la mentira. Así, creceremos espiritualmente siendo fieles a la verdad y al llamado personal de Cristo. Esta actitud fortalece nuestra relación con Dios y nos ayuda a vivir con integridad.

¿Por qué cree usted que la multitud eligió liberar a Barrabás, un ladrón y sedicioso, en vez de  Jesús quien era inocente y vino  a dar testimonio de la verdad?

Julio Ruiz es pastor de la Iglesia Bautista, Ambiente de Gracia, ubicada en la 5424 Ox Rd. Fairfax Station, VA 22039 Tel. 571-251-6590 (pastorjulioruiz55@gmail.com)

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