El ministro de Trabajo y Previsión Social, Rolando Castro, explicó que el adelanto del pago del aguinaldo a los empleados del Órgano Ejecutivo se enmarca en una reforma clave a la Ley de Aguinaldos, que amplía el periodo de pago de ocho días a dos meses.
Esta modificación legal no solo permite a las instituciones públicas adelantar el beneficio, sino que también ofrece la misma flexibilidad a las empresas privadas, para que en un determinado momento entreguen el aguinaldo a sus empleados.
Rolado Castro afirmó que el espíritu de la reforma es proporcionar una “facilidad tanto para el empleador como para el trabajador. El objetivo es doble: Dinamizar la economía nacional y ofrecer mayor liquidez a las familias en un periodo clave del año”.
“Cada persona podrá decidir si desea utilizar su aguinaldo en octubre, noviembre o diciembre, según sus necesidades personales o familiares”, destacó el funcionario, garantizando la autonomía del trabajador sobre el fondo anticipado.
Sin embargo, el titular del Ministerio de Trabajo hizo un llamado a los beneficiados del sector público, para que usen ese dinero de forma responsable con sus seres queridos.
Ante cualquier duda, Rolando Castro fue enfático al asegurar que la reforma no implica una desmejora para la clase trabajadora, ya que el cambio se limita a la ventana de tiempo para el desembolso, manteniendo inalteradas las normativas esenciales.
Se dijo que el cálculo es invariable y el pago del aguinaldo debe calcularse con base al mes de diciembre, asegurando que el monto final cumpla con todos los beneficios laborales adquiridos por los empleados, sin importar si se recibe con antelación.
De esta manera, la nueva normativa consolida el derecho al aguinaldo y flexibiliza su entrega, permitiendo a los salvadoreños planificar sus finanzas con mayor antelación de cara a las festividades de fin de año.
