El Corredor Interoceánico Guatemalteco (CIGSA) se confirma como uno de los proyectos logísticos privados más ambiciosos de Centroamérica, al incorporar un modelo de financiamiento basado en activos digitales regulados. En este contexto, fue lanzado COINGT, un instrumento tokenizado vinculado directamente al desarrollo de esta infraestructura estratégica que conectará el océano Atlántico con el Pacífico a través de una franja terrestre en Guatemala.
El activo digital fue aprobado por la Comisión Nacional de Activos Digitales de El Salvador y se emite bajo el marco de la Ley de Emisión de Activos Digitales, convirtiéndose en el primer proyecto de infraestructura tokenizada regulado bajo esta normativa.
Julio Sibrián, project manager de COINGT, afirmó que se trata de “una invitación exclusiva para participar en una inversión generacional, a formar parte de una nueva era financiera, de infraestructura de transporte tokenizada y respaldada por activos del mundo real (RWA), bajo una emisión regulada”.
A diferencia de las criptomonedas de carácter especulativo, COINGT representa derechos económicos sobre acciones de la sociedad emisora, integrante del Consorcio Interoceánico de Guatemala. El instrumento cuenta con respaldo en activos del mundo real, entre ellos tierras y derechos societarios asociados al corredor. Los tenedores del activo acceden a derechos equivalentes al 7.6612 % de los dividendos de la empresa vinculada, y su valor está ligado al avance del desarrollo territorial e infraestructura proyectada.
La estructura permite la participación de pequeños y medianos inversionistas mediante un mecanismo digital regulado, con verificación obligatoria en plataformas autorizadas como DitoBanx. Además, el activo está listado en VLRM Markets, plataforma de tokenización regulada.
La emisión pública inicial apunta a recaudar $325 millones, de los cuales en una primera etapa se prevé captar $38.52 millones. El lanzamiento oficial se realizó el 16 de febrero de 2025.
El instrumento fue emitido por Grupo Odepal de El Salvador, S.A. de C.V. (GODES), que posee el 7.6612 % de las acciones comunes de Consorcio Interoceánico de Guatemala, S.A. (CIGSA). Dichas acciones son inamovibles, no diluibles y con derecho a dividendos.
“El Corredor Interoceánico de Guatemala nos va a beneficiar a todos”, afirmó Guillermo Catalán, presidente de CIGSA y de Odepal.
Agregó que el proyecto “va a potencializar todo lo que se está haciendo actualmente, porque vamos a poder atraer a nuestra región —Guatemala, Honduras y El Salvador— a empresas que conocen nuestra posición geográfica y que comenzarán a concretar cómo hacer uso de ella para hacer más eficiente el intercambio comercial mundial”.
El plan de desarrollo contempla la construcción de dos puertos de aguas profundas (uno en el Atlántico y otro en el Pacífico), un ferrocarril de carga y pasajeros, autopistas de peaje, redes energéticas, oleoductos, fibra óptica y hubs logísticos. El corredor se desarrollará sobre una franja privada de 372 kilómetros de largo por 140 metros de ancho, con la participación de más de 5,500 familias guatemaltecas como copropietarias del proyecto.
El modelo prevé futuras emisiones de deuda mediante tokenización y el uso de stablecoins para financiar infraestructura sin intermediación burocrática tradicional. El entorno regulatorio salvadoreño ofrece beneficios fiscales como 0 % de impuesto sobre ganancias de capital y 0 % de impuesto sobre la renta aplicable a la rentabilidad del activo digital.
Los recursos captados serán destinados a la consolidación de tierras, reubicación de familias y preparación del proyecto para su fase de construcción. En un contexto global de interrupciones logísticas y reconfiguración de rutas comerciales, los promotores posicionan a COINGT como una alternativa estratégica para inversionistas institucionales y particulares interesados en infraestructura regional.
