Muchos salvadoreños se alegraron al saber que Estados Unidos deportó al exdiputado y candidato a presidente de El Salvador por el partido ARENA, Norman Noel Quijano González, para que cumpla la condena de 13 años y 4 meses de cárcel por negociar votos con pandilleros a cambio de fuertes sumas de dinero, en el proceso electoral del 10 de marzo de 2014.
“Este día, hemos recibido a Norman Quijano por parte de las autoridades de Estados Unidos. En este momento, se le notificará formalmente su condena por los delitos de agrupaciones ilícitas y fraude electoral,” es parte del mensaje que en redes sociales escribió en X la Fiscalía General de la República (FGR).
El político bajó muy sereno del avión que lo transportó desde Estados Unidos a El Salvador, y frente a las cámaras y sin que nadie lo notara, Norman Quijano sacó una “peineta” timorata (mostrar el dedo medio) con su mano derecha en señal de rebeldía. Lo hizo a manera de acomodarse sus anteojos.
Quijano González fue señalado por el fallecido alcalde de Ilopango, Salvador Ruano, de haber ordenado pactos con pandillas durante las elecciones presidenciales de 2014, cuando era candidato a la presidencia de la República por el partido ARENA.
En ese sentido, el 3 de noviembre de 2021, la Fiscalía General de la República solicitó a la Asamblea Legislativa el desafuero de Norman Quijano, quien en ese momento fungía como diputado del Parlamento Centroamericano (PARLACEN), por lo que el 18 de diciembre de 2021, los diputados le retiraron la protección constitucional y, en octubre de 2022, la Fiscalía lo acusó formalmente por los delitos de agrupaciones ilícitas y fraude electoral.
Durante el proceso, los fiscales presentaron pruebas documentales, periciales y testimoniales, así como audios y videos, que demostraron reuniones directas con cabecillas pandilleriles y negociaciones a cambio de votos, incluyendo encuentros previos a la segunda vuelta electoral de 2014.
Gracias a las reformas al Código Procesal Penal, el proceso se llevó a cabo en ausencia y por ello en abril de 2024, Norman Quijano fue condenado a 13 años y 4 meses de prisión. Finalmente, la Cámara Segunda de lo Penal notificó al PARLACEN para iniciar el trámite de inhabilitación correspondiente.
Norman Quijano será trasladado a un centro penitenciario, donde cumplirá la condena impuesta por la justicia salvadoreña. Se presume que sea enviado al sector nueve del Centro Penal La Esperanza, mejor conocido como Mariona.
